Capítulo Veinticinco. Felicidades

Mi querido sueño sempiterno...

Te dije que mi felicitación aún no había llegado, y, circunstancias de la vida, acaba de irse la luz en casa y he perdido la hora que llevaba escrita.

¡Ocurre en ocasiones! Las cosas no salen como uno espera... ¿Pero sabes? Quizá lo bonito sea esto que ocurre ahora mismo: no desesperarse, tener la intención de empezar a escribir de nuevo sabiendo que merece la pena. Incluso aunque las circunstancias no sean las idóneas.

Sería fácil decir "me rindo", "para qué", "las cosas suceden por algún motivo y si se ha cortado la luz y no había guardado será por algo", "esto es una señal"... Al ser humano le es tan sencillo centrarse en las sombras...

Pero si ves sombras, es que hay luz.

Es el capítulo veinticinco, escrito un día veinticuatro. No sé si llego antes de lo debido o tarde, pero llego. Quiero hacer esto y nada ni nadie podrá pararme. Si quiera tú.

Pero quizá prefiera que hoy sea mi álter ego quien decida dedicarte unas palabras. A mi ya me tienes demasiado viciado. Lo entiendo. Sé que a veces hablo de más, pero espero en mi pesadez sepas ver siempre, por mínima que sea, una intención de intentar hacerme entender.

No soy sencillo y tú tampoco eres un puzzle de tres años, pero no me importa. No espero algo fácil, espero algo real.

Sin más dilación, te dejo con mi compañero.

...

Hola pequeña humana. Aquí el tigre. Que yo sepa no tengo nombre conocido, el humano nunca ha hecho por darme uno y a mi me parece bien. Estoy a gusto (Septiembre... Chistaco!) siendo lo que soy sin necesidad de apodos. Como todo aquello que simplemente es, incluso cuando no se desea.

Me puedes llamar "cabesa" si quieres. Hoy estoy jocoso.

No soy muy dado a hablar con nadie que no sea el chico, eso bien lo sabes. Hablar conmigo es hablar de tú a tú con sus miedos, sus talones de Aquiles, sus sueños también. Su esencia. Tener como parte del espíritu un tigre quizá diga mucho de la persona: somos animales solitarios, en no pocas ocasiones atacamos no por necesidad si no por sentirnos amenazados cuando en realidad nadie nos intenta lastimar, tenemos una mirada profunda que, mal utilizada, hiela el alma de la persona que tenemos enfrente.

Rugimos, y no siempre con razón.

Pero nuestras marcas estriadas también son seña y cicatriz de una historia plagada de experiencias, no todas dulces. No somos víctimas de ningún mal, pero cargamos con el peso de una visión propia y desangelada del mundo. En cierto sentido, somos almas tristes que no desean ser alegradas.

Pero de repente, apareces. La noche de un veinticinco.

Así, sin previo aviso. Qué poca vergüenza. Y yo con estos pelos, y el humano con esa camiseta horrible que merece ser quemada en diecinueve hogueras (Ya veinte)

Y aunque nada cambia, todo cambia.

Me resultaría insultante felicitarte solo por el día de hoy. Me gustaría darte las gracias por mucho más, y quizá ahora no encuentre las palabras adecuadas, pero quiero intentarlo. Hay miles de cosas que tendré que callarme, porque una opinión plenamente sincera nunca debe hacerse pública. Que sepas eso sí, que todo lo que no verbalice aquí... es positivo.

(Qué va, en realidad a la espalda tiro mierda de lo lindo sobre ti, lo que pasa que el humano no me hace caso. ES BROMA OBVIO NO ME MIRES ASÍN)

Sé que tu espíritu también es capaz de mimetizarse con un tigre. Por temperamento, por osadía, por valentía, por tus ganas de pisar fuerte y no dejarte nunca avasallar. Quizá también por tu energía o por tus zarpas, esas que arañan espalda y en ocasiones, porqué no decirlo, también el corazón.

No es mi intención agradarte porque poco nos conocemos aún y no trato de adularte y que me acuses de palabrería o de vender humo, que eso hace pupita: independientemente de lo que quieras creer de mi, creo en ti, te valoro y aprecio. Vaya por delante tal cosa.

Vaya por delante que yo también deseo muchas veces arrancarle la cara al niñato de marras, pero sigo con él pese a todo porque veo su potencial igual que veo el tuyo.

Hablaba en capítulos anteriores de diamantes: cuando estos rozan, se pulen. La perfección, si es que existe, se alcanza a base de chocar, pequeña. No es agradable, no es deseable, pero siempre que prevalezca la dureza del mineral, no podrá quebrarse.

Tú eres un diamante en bruto y nadie que no sea otro diamante, podrá sumar contigo. Seguirte el ritmo e igualarte en potencial no siempre es posible. No todos valen. Si de luchar se tratara, yo no te echaría cojones, puedes creerme.

De todos modos a ver cuando nos echamos unos guantes de una puta vez. Sí, yo también digo puta. Porque puedo. Estos son mis dominios.

Pero hoy es un día muy especial, y no quiero tratar de dar argumentos embaucadores ni moralinas varias. Quiero hacerte sonreír aunque no sepa cómo. No suelo ser especialmente gracioso. No me pagan por serlo. De hecho no me pagan por nada. Puta crisis existencial.

Te agradezco todo lo que haces y has hecho por el chico, y quiero que sepas que mi mundo es un poco menos lluvioso desde que te conocimos. Llevo muchos años viviendo quizá en climatologías adversas, me había acostumbrado a las lluvias eternas, y tu aparición una noche cualquiera supuso un punto y aparte.

Hasta yo quiero aprender a bailar con tal de seguir tus pasos. Dumpastad o como se diga.

Allá donde vas, dejas huella, como el caballo que trota con fuerza hacia una libertad salvaje. Tienes un espíritu abrumador que no siempre es fácil de ser llevado, pero te aseguro que aquí nadie quiere domarte: jamás vi a un tigre enjaular a otro tigre, ya te lo dije.

Mientras escribo esto quiero que sepas que el joven tiene delante una foto tuya de pequeña. En ella sonríes con dos dientes graciosísimos y tienes la misma mirada de hoy día. Conozco de ti cosas que no creerías porque aún, tantos meses después, no me siento en la confianza plena para hablarte de tú a tú.

Pero el día que me permitas hacerlo, el día que yo tenga el coraje suficiente, verás que siempre te entiendo y te entendí mejor de lo que crees. Que parte de esa mirada me enamora, porque la siento como propia en muchos aspectos.

Que la conexión es real, aunque no todos los días sean fiesta.

Pero aunque los días festivos no sean eternos o constantes, has hecho de mi cárcel un patio de recreo. Siento que cuando me dirijo a ti hoy utilizo conceptos que ya ha utilizado el joven estos meses atrás con tu persona. Pero es que las palabras son finitas, se agotan. No son infinitas como tu belleza en el amplio sentido de la palabra. Hablo de tu intelecto y de tu sapiencia, no de lo exterior, que también acompaña. Ojalá fueras tigre ¡AY OMÁ!

Y es que cuando el chico roza tu piel, cuando te abraza, a mi se me pone el pelaje de punta. Haces vibrar hasta el átomo más recóndito e indivisible del humano, y eso también supone una responsabilidad para mi. Debo estar a la altura como maestro y tutor legal de su infinita red neuronal de pensamientos recurrentes (Menuda tareíta ésta, chica, no te la deseo)

Me siento en la necesidad de que el joven progrese a pasos agigantados, para sumar a tu mundo lo que tú has sumado al nuestro. Cuando le suena el móvil siempre deseo que seas tú; cuando lo veo conducir deseo que vaya en tu búsqueda, si entrena lo incito a hacer cada día algo más, incluso sin ganas, y le hablo de ti como gasolina para su fuego. Cuando piensa en alguna locura sé que es por y para ti, y cuando se emociona y su alma brilla, sé que eres la culpable.

Eres un todo. Una afirmación innegable de amor incondicional. PUKE RAINBOWS.

Yo no tengo la verdad absoluta y puedo equivocarme en no pocas ocasiones al aconsejar al chiquillo, pero siempre eres un motivo, una razón y una prioridad. Jamás digas lo contrario si quiera en broma, si quiera en conflicto, porque no es ni será real. Te reviento vaya.

Disculpa si no estoy sabiendo llegar a ti adecuadamente, de corazón lo digo ¿Curioso eh? Todo lo fuerte que me muestro siempre ante el hombre, y ante una mujer como tú me flaquean las fuerzas ¿Cómo le haces ver a alguien que no eres tú mismo lo mucho que vale y lo mucho que importa? Encima después de que el capullo del chaval te haya dejado en plan "fire intensifies". Claro niñato cabrón me haces hablarle a mi para que no te salpique si a ella le da por rugir ¿No?

No enserio, bromas aparte: cómo te hago ver hasta dónde llegas. Para todo, lo bueno y lo malo. Por eso cuando él te decepciona, a mi me duele como un día de pobreza emocional infinita. Te tengo miedo, te respeto, te idolatro y te admiro. TE VERANO!

Estoy orgulloso de ti en tantos aspectos de la vida y de tantas formas distintas que es una gilipollez estar escribiendo. No existen palabras que puedan definir lo que tú eres aquí. Bueno aquí, allí, en la Paris 15, en Granada, en Sevilla, en Madrid, en Marruecos, en Bélgica, en Paris, próximamente en Cádiz, Almería, Glasgow, San Francisco. Coño no sé si eres un ser humano o una agencia de viajes.

Gracias a ti veo mundo y veo el mundo con otros ojos. Cada vez mejor. Y gratis. Soy fan.

Pero bueno, cumpleañera, que me pierdo - from the lost to the river - a mi me da igual un año más, dos, tres... Hay cosas que deseo no cambies y que el mundo no te las haga cambiar, porque te hacen digna de toda mención.

Las personas son seres complejos, poliédricos. En ocasiones sois una verdadera dificultad. Un puto coñazo vamos. Pero merece la pena intentar analizaros porque al final del día, toda historia merece ser escuchada y merece ser contada.

Y yo quiero poder escribir varios renglones en el libro de tu vida. Incluso sin manos. Menudo reto. Los humanos tenéis ilusiones y sueños, metas, proyectos ¿Sabes cuál es mi meta además de convertir al niño en hombre? Que algún día lo mires a los ojos y puedas decirle: "te veo"... refiriéndote a mí.

Bueno esa, y ser capaz de abrir sin dedos una lata de Powerking. Enga broh.

Mira rubia, mereces TANTO que hago cuentas mentales de cuán fuerte debo volverme para poder combatir el vacío que aparece cuando no estás. Mereces tanto que dan igual los viajes, las canciones, las flores o los capítulos: lo que tú ves como algo increíble que no has pedido, a mi me sabe a POCO.

Y esto no lo digo por quedar bien. Realmente lo siento ¿Un meteorito? Incluso eso se queda corto, por mucho que encierre un significado intenso. Gracias por hacer sentir a mi compañero el rey del mundo, por hacerlo sentir que si se quiere, se puede, que las noches se hacen día y los kilómetros milímetros.

Estoy convirtiendo mi ferocidad en empatía, mi agresividad natural en fortaleza y mis saltos furtivos en un camino estable que merece muchísimo la pena. Requiere su tiempo, eso sí. No te pido que me acompañes en él si no lo deseas, pero que sepas que te estaré agradecido igualmente toda la vida. Cóbrate la deuda cuando gustes y como gustes.

Por eso iniciaba esto diciendo que felicitarte solo hoy, me parece insultante. Es insultar a la figura de todo lo que supones. Y oye, no me mires así coño, que tengo garras, no manitas, joder: es normal que intentando construir un hogar, se me caiga algún que otro ladrillo y te dé en el pie. Ten claro eso sí que no huiré cobarde: a cualquier herida que produzca querré ponerle remedio. Si no a lametones, con tiempo y constancia.

Eres casa. Un dos tres, pollito inglés. Chinita la moga.

En fin...

Felicidades, pequeña. Te felicito hoy como te podría felicitar mañana o ayer. Todos los días le susurro al enano: "recuerda decirle que es la mejor" y nunca dejaré de susurrárselo. Felicidades por haber acabado una etapa dura cumpliendo todos tus objetivos salvando adversidades físicas, emocionales, familiares y situacionales.

Creo que aún no eres consciente de lo mucho que demuestra de tu propia fuerza el haber acabado positivamente un camino repleto de obstáculos. Abre los ojos. Mírate al espejo, hazme el favor, pero hazlo de verdad: cuando acabes este capítulo plántate delante del cristal y di en voz alta (o baja si estás acompañada, no te tomen por taradita, con uno hay suficiente pls)

SÍ, TIGRE, SOY LA PUTA AMA

Omite si quieres mi presencia en la frase, pero no omitas lo importante: tu valía. Claro que mereces no un verano, no un cumpleaños, si no infinitos días de alegrías duraderas y de sentirte la reina del mambo. Stop autobulling. Pray4MJ.

Ojalá pueda seguir viéndote crecer y triunfar desde mi onírico mundo inexistente. Si hasta los seres imaginarios de una mente peculiar desean felicitarte en los días señalados... ¿Qué no deseará el mundo real?

Te mereces un paraíso propio por ser excelente y por hacer infinitamente más interesante la vida de mi preciado humano. Te adoro pequeña, te aprecio, y salvo que decidas echarnos a patadas voy a querer seguir siendo un compañero de aventuras, de risas, de fiestas, de charlas, de momentos quizá no tan agradables, de aprendizajes a las buenas y a las malas, de lágrimas de alegría, algunas de trizteza...

Si por naturaleza los tigres somos seres solitarios... Dejaría de ser tigre para ser simplemente, cada día y en cada momento, lo que realmente necesites. 

Que sepas que tus sonrisas aportan vida y alegría a mi pequeño... Pero que tus quejas y lícitas peticiones han aportado y aportan algo mucho mejor: la oportunidad de evolucionar y salvarse a un alma atemorizada. Siempre fue miedo. Jamás maldad. Eso lo irás comprendiendo con los años y la distancia que aporta la perspectiva del tiempo que pasa.

Y mientras pasa, me dedico a seguir buscando rutas a lugares que ni imaginábamos visitar juntos. Tengo en mente melodías de canciones que aún no compuse y capítulos repletos de ingeniosas formas de decir "te quiero" que aún ni he escrito.

No va a haber manera de explicarte realmente lo que significas a no ser que logres entrar en el pecho de este humano idiota. El concepto del amor se me quedó aburrido, manido y predecible a tu lado hace muchos meses.

Tú has desarrollado tu propio concepto Coché, y por él vivo y muero.

No tengo forma de liarte cigarrillos, pero prometí enseñar al humano. Dame tiempo, para los detalles pequeñitos como ese y para los no tan pequeños.

Gracias por seguir cambiando mis grises por tus turquesas.

Te prometo no prometer, si no cumplir. Ahí es nada.

Feliz cumpleaños, ratuela.
Je t'aime.