Entradas

Capítulo Tres. Habla el chico

Más de cinco años han pasado.

Capítulo Dos. Habla el tigre

Más de cinco años han pasado.

Capítulo Uno. Infiel

"Pensé que jamás volverías." Reconocería esa voz incluso en la sordera más profunda. No podría tratarse de otro ser que no fuera él. Nadie más podría estar caminando ahora mismo por una playa vacía bajo una lluvia que comenzaba a apretar con fuerza. Nadie que no fuera yo o que no compartiera mis rarezas, mis peculiaridades y mi locura, se dedicaría a vagar entre la tormenta un veinte de Enero por las orillas de un mar revuelto y gris. A eso añadimos que ninguna voz real o humana podría haber atravesado la intensidad de la música que tronaba en mis oídos mientras mis pies se hundían en la arena reblandecida; arena que comenzaba a acumular charcos y charcos del aguacero en el cual me encontraba sumergido, tanto por fuera como por dentro. Giré sobre mí mismo para volver a encontrarme cara a cara con aquél alter ego de mi juventud, tan respetado y jamás olvidado. El tiempo no había pasado en balde. Las estrías de su piel, negras como antaño, parecían ahora más grandes y e...

Presentación

Fue un Domingo cualquiera. No hubo mayor necesidad de grandes acontecimientos que un sueño a destiempo. Uno de tantos, diría luego. Un rostro distorsionado por el paso del tiempo, pero reconocible. Unos ojos perfilados, felinos, oscuros y penetrantes. Un maquillaje perfectamente delineado, una sombra negra que remarcaba la belleza de una mirada ya perdida entre los baúles de un subconsciente acusado de locura.  Cinco segundos de silencio, frente a frente. Él no entendía lo que ocurría; ¿Qué estoy viviendo? Reconozco esa mirada, sé anticipar lo que sus labios van a decir, pero no tiene lógica alguna, no ahora, no así, no aquí. No ya. Si son estos mis sueños, ¿Por qué le pertenecen? ¿Por qué no soy capaz de dominarlos? "Te quiero." La frase. El tono. La voz. Incluso el gesto. El casi perceptible olor de su pelo. Todo fue tan real, que despertó con una puñalada allá donde la cicatriz había tratado de ser forj...

Agradecimientos (II)

Querido hermano,

Agradecimientos (I)

Hola, pequeña. Es curiosa la vida, sin duda. Que estando en mitad de un viaje a Dublín tenga que parar a escribir estas líneas (y así entregar a tiempo una tarea que finaliza hoy de un curso de la UMA que estoy realizando) es ironía en estado puro. Se trata de una carta de agradecimiento que debe ir dirigida a un amigo que ya no sea nuestro amigo o a alguien con quien hayamos tenido una fuerte desavenencia. Creo que no es raro que te esté escribiendo a tí. No se trata de juzgarme a mi, ni a ti, ni tan siquiera juzgar la tarea o lo que en ella escriba. Debo centrarme en el momento presente y dejar que las palabras fluyan. ¿Por dónde empiezo? Hay tanto que agradecer, supongo... Tantas risas, tantas caricias, tantos abrazos, tanto aprendizaje conjunto. Agradezco todo lo que me has enseñado, y agradezco todo aquello que no fui capaz de ver y ahora veo. Agradezco el dolor, agradezco tu ausencia, agradezco el duelo, agradezco el reto. Agradezco el haberte perdido, para poder encontr...